Contra viento y marea...
El clima parecía anunciar una mala jugada. Pensó que con seis horas incansables de lluvia podría impedir la charla debate con las Madres de plaza de mayo y la Agrupación H.I.J.O.S del Alto Valle y Neuquén.
¿Acaso el clima no se dio cuenta que nuestros compromisos y reivindicaciones sociales son incorruptibles, que nada las detiene? ¿La lluvia será ciega como la justicia argentina? Nos lo preguntamos porque tiene la posibilidad de observar todo desde una panorámica única, desde arriba. De arriba hacia abajo, como nos quieren manejar a nosotros los que creen que tienen el poder y nos oprimen constantemente.
Como pensar que con unas gruesas gotas de agua y empantanando algunos caminos, podría detener nuestra lucha. ¿Que miraba el clima cuando estas organizaciones sociales soportaban balas, bastonazos, castigos y demás violaciones a los derechos humanos; y sin embargo, nada pudo pararlas?
Que ingenuo fue el tiempo nuevamente. Porque Independencia convoco a la charla y la gente se participó. Porque la agrupación H.I.J.O.S y las Madres se acercaron nuevamente a darnos otra demostración de ORGANZACIÓN, RESISTENCIA y LUCHA…porque al clima, NO le quedo más remedio que seguir llorando hasta altas horas de la noche...
La MEMORIA y la RESISTENCIA
A 32 años de la dictadura militar, desde Independencia, decidimos realizar esta charla debate con las Madres y con H.I.J.O.S porque, más allá de ser organismos de derechos humanos, son un ejemplo de lucha y de resistencia al sistema dominante. En ese contexto, nos pareció necesario ya que hace años que como estudiantes, no hemos tenido la oportunidad de escucharlas y escucharlos en nuestra Facultad.
Ante el actual contexto de violencia física y simbólica ejercida desde el Estado, consideramos indispensable retomar el debate sobre los derechos humanos y las diferentes formas de organización para defenderlos y luchar por ellos. También creemos que la memoria, esa palabra tan en boga, no implica quedarnos en el pasado para recordar y lamentarnos por algo que no fue, sino actualizar esas discusiones para poder comprender el mundo en el que vivimos y transformarlo, en beneficio de los y las oprimidos y marginadas.
Para eso necesitamos de la memoria, para recordarnos que la violencia no se fue con la dictadura. La violencia fue instalada hace 32 años y permanece intacta. La violencia fue instalada desde los medios de difusión que se dedican a poner un velo sobre la realidad, priorizando lo superficial, para ocultar lo estructural. La violencia fue instalada desde el sistema económico, que sigue matando y excluyendo personas. Y, fundamentalmente, la violencia sigue siendo garantizada por el Estado, que preserva sus fuerzas represivas intactas. Así, a pesar de lo que nos construye de sí mismo el actual gobierno, todo nos demuestra que, en el fondo, nada ha cambiado. Por ello, seguiremos denunciando las injusticias y promoviendo la condena social, como lo hace HIJOS, a través de la movilización y el escrache.
Los y las 30.000 compañeros y compañeras están hoy presentes. Presentes en Julio López, que se animó a ser querellante del juicio a un genocida y hace 18 meses es uno de los desaparecidos en democracia. Presentes en Sergio Ávalos, un compañero de esta Universidad, que salió a bailar y hace 4 años que lo han desaparecido. En Florencia Penachi y en Otoño Uriarte, y con ellas, en cada una de las mujeres, niños y niñas que son víctimas de las redes de trata de personas. En el docente Carlos Fuentealba, que hace un año fue fusilado, mientras reclamaba por un salario digno. Los y las 30.000 están junto a cada persona que muere cotidianamente en el país y el mundo de hambre, de epidemias, de explotación, en definitiva, que muere por la exclusión de este sistema injusto y opresor.
Queremos recordar a los y a las 30.000 compañeros y compañeras desde la organización, desde la lucha y desde la continua resistencia. Por eso, dentro de la Universidad, seguiremos resistiendo a los intentos de aplicación de la Ley de Educación Superior, la CoNEAU y los proyectos para acreditar las carreras, como el PROMEI y el PROSOC, porque creemos en una Universidad del pueblo y no de los intereses corporativos y mercantilistas de las multinacionales. En este camino es donde se manifiesta necesaria la reforma de los estatutos, como un paso, para DEMOCRATIZAR las universidades. Creemos que las Universidades deben ser espacios de construcción de conocimiento para la transformación de la realidad.
Sabemos que estas luchas no son sencillas, pero también sabemos que no estamos solos y solas. Las madres e HIJOS nos han acompañado en cada uno de nuestros reclamos. En conjunto, a partir de sus experiencias, cotidianamente, empezamos a democratizar la Universidad, construyendo otro tipo de conocimiento. Este conocimiento no se saca de los libros, sino de la calle, donde ellas y ellos son nuestro ejemplo de coraje, coherencia, fortaleza y constancia. Como dijimos en la última Marcha de la Resistencia: “Esta es la verdadera universidad popular, la de la calle, la verdadera Universidad de las Madres”.
domingo, 20 de abril de 2008
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